Cambio de bando


Sábado 24 de mayo de 2008 | Publicado en edición impresa (ver link)

Arte – Cambio de bando

 

El Barrio Joven ha sido todos estos años el semillero de nuevos profesionales del galerismo; en la 17a edición, tres espacios que debutaron en este sector darán el paso al circuito legitimado por el establishment. Los chicos crecen.

Lo “joven” en artes visuales parece ser una categoría necesaria, ya que se sostiene en el tiempo. Sin embargo, sufre de las debilidades que debería esquivar: es contingente y vaga. Aplicada a galerías, espacios o artistas, no se sabe si el parámetro es la edad, la visibilidad, la calidad, la energía espiritual, el rechazo que provoca en el público, el nivel de utopía o su valor de mercado. Sin duda, una de las regulaciones que podría ordenar la categoría es la que ofrece arteBA, la feria más importante del país, de cuya semana depende, al menos en un 90%, la supervivencia económica anual de aquellos que entran en el régimen de lo nuevo.

Desde hace ocho años, arteBA insiste en un sector emergente y, desde hace cuatro, existe el formato Barrio Joven, una zona sectorizada que fue creciendo en metros cuadrados y cuya selección fue cambiando en reglas e intenciones, dado que lo joven creció de manera imprevisible. Una de las condiciones impuestas que se sostuvo a lo largo de estos años fue el límite de tres ediciones. Al cuarto año, las galerías deben aceptar que ya maduraron y abandonar el paraguas protector: un playroom experimental que, con un precio irrisorio por metro cuadrado en la Rural, permite ensayar, errar, romper o equivocarse y aun así obtener cierta productividad y ser bienvenido por el circuito de forma indulgente. En 2008, tres galerías dieron el salto: Juana de Arco, que llegó al límite de ediciones, Appetite y Corazón Cordobés, que cruzaron la frontera antes de tiempo. La pregunta es cómo estos jóvenes afrontan el cambio, sobre todo en los aspectos económico y estético.

Juana de Arco, por ejemplo, contrató a la curadora Florencia Qualina. Una decisión de su directora, Mariana Cortés, que no abunda en arteBA -ya que es una feria de galerías y no una bienal- pero que debe festejarse porque, ante tanto escaparate, es positivo cruzarse con selecciones cuidadas. “Pasar de sector implica un desafío creativo, intelectual, es, de alguna manera, la materialización del crecimiento de la Casa de Arte; arteBA coincidirá con el cumpleaños número 10 de Juana de Arco, así que Juana ya es adulta. La idea no es que el cambio de barrio represente una vuelta conservadora, sino un proceso detenido y específico sobre la obra de cada artista y una lectura conceptual sobre el trabajo de todos nosotros”, comenta Qualina.

Appetite y Corazón Cordobés maduraron antes de tiempo porque crecieron y se afianzaron rápidamente. Ambas galerías optaron por escuchar su proceso interno, aun cuando tenían posibilidades de seguir siendo jóvenes. Daniela Dagatti, de la galería cordobesa, lo explica: “Consideramos que es el momento apropiado, Corazón Cordobés ha tenido un crecimiento significativo como galería y creemos importante respetar esta nueva etapa que estamos atravesando”.

Otro indicador, sin duda, fue el polémico tope de precios del año pasado en 1300 dólares, una regulación que parecía insinuar que lo joven debía valer, necesariamente, menos que eso. Nicanor Aráoz y Martín Legón, entre otros artistas de Appetite, para 2007 cotizaban por encima de esas cifras, como también la plana consagrada de Corazón Cordobés, como Adriana Bustos, Ananké Asseff o Hugo Aveta. Este año la regulación fue desestimada, pero una nueva de 2008 -los artistas de Barrio Joven deben ser emergentes y no jugar a dos puntas con galerías del sector establecido- probablemente tampoco hubiese servido para ambos emprendimientos.

Para las tres galerías, este cambio aparece en el momento justo; ya afianzadas buscan mostrarle al circuito, y sobre todo a los coleccionistas, su solidez tanto en el proyecto económico como estético. Esto puede verse claramente con Appetite, el proyecto de Daniela Luna: “Estamos en medio invirtiendo en Appetite New York y ferias internacionales como Pinta y MiArt; arteBA no es un paso aislado, viene dentro de un plan de crecimiento constante y firme. Este paso institucionaliza y es un juego peligroso; siento que estoy jugando a dos puntas, me interesa tanto lo mejor del under como lo mejor del mainstream , no querría ser solo una de las dos. Para este año sí prefiero llevar menos obra y mejor seleccionada, lo mejor de cada artista sin plantearme si es obra vendible o no”.

Ninguna de las galerías lavará su cara traicionando el pasado, ni dejará de tomar los riesgos curatoriales necesarios a pesar de que en la zona establecida cada centímetro cuadrado cueste una pequeña fortuna. Los precios, si bien subieron, no lo hicieron a causa de la inversión en este cambio, sino debido al crecimiento sostenido de los artistas. Sin embargo, los coleccionistas deben entusiasmarse; tal vez sea el momento justo para comprar y apoyar este paso. Precios aún accesibles en galerías que se muestran firmes, con artistas jóvenes pero ya establecidos. Una inversión segura que puede dar buenos dividendos.

[El autor es miembro de la galería Rosa Chancho]


adnLUNA 
Dirige Appetite, una galería emergente creada en 2005 que creció en forma meteórica. En 2006 se mudó a una sede más grande que llamó Nuevo Appetite y el año pasado abrió otros dos espacios: Tanto Deseo y Appetite New York